El costo invisible de un camión minero parado: hasta USD 130.000 por hora que los seguros no cubren
Cuando un equipo minero se detiene, las pérdidas superan el valor del camión. Las pólizas estándar no cubren el lucro cesante.
Chile es el mayor productor de cobre del mundo y la minería representa cerca del 10% de su PIB, pero detrás de esa cifra hay una realidad que pocas veces se discute abiertamente: cuando un camión minero queda fuera de servicio, el costo real no es el precio del equipo, sino todo lo que deja de producir mientras está detenido. Según estimaciones de la industria, esa pérdida puede llegar a USD 130.000 por hora, y en promedio un solo incidente de falla de equipo cuesta unos USD 180.000. Lo más preocupante es que casi ninguna póliza de seguro estándar lo cubre.
Así lo advierte Lucas Behncke, ejecutivo de Placement en Ventus Group, firma especializada en seguros para el sector minero. A su juicio, existe un vacío de cobertura crítico que afecta especialmente a los contratistas, quienes conforman la mayoría de la fuerza laboral del sector en Chile. «Las pólizas estándar de equipo pesado protegen la máquina, no la operación que depende de ella», explica. «Cuando un camión de varios millones de dólares queda detenido, la empresa sigue pagando sueldos, arriendos y compromisos contractuales sin la producción que los financiaba, y eso no aparece en ningún finiquito de siniestro».
El problema no es menor si se considera la escala del parque de maquinaria en la gran y mediana minería chilena, estimado entre 5.000 y 10.000 unidades. Los valores de estos equipos van desde USD 1,5 millones en un bulldozer hasta más de USD 30 millones en una excavadora de clase ultra. A nivel global, el costo anual del tiempo de inactividad no planificado en minería alcanza los USD 15.000 millones, representando cerca del 11% de los ingresos de las principales operaciones del sector.
Para los contratistas chilenos, que operan con márgenes ajustados y contratos que penalizan los retrasos, enfrentar un siniestro sin cobertura de lucro cesante puede ser devastador. El seguro tradicional repone el equipo, pero no recupera los días perdidos ni las multas contractuales acumuladas en ese tiempo.
Existen productos específicos diseñados para cerrar esta brecha, entre ellos las coberturas de lucro cesante por paralización de maquinaria. Sin embargo, el problema es que pocas empresas —y menos aún los contratistas medianos y pequeños— cuentan con equipos técnicos capaces de identificar estas exclusiones en contratos de seguros altamente complejos antes de firmarlos.
Entre las recomendaciones para quienes operan en el sector, los especialistas sugieren:
- Revisar en detalle las exclusiones de las pólizas vigentes, especialmente en lo relativo a pérdidas de producción.
- Consultar a corredores especializados en riesgo minero antes de renovar contratos de seguro.
- Evaluar coberturas complementarias de lucro cesante adecuadas al valor real de la operación, no solo del equipo.
- Considerar el costo del downtime como parte del análisis de riesgo financiero de la empresa.
En un país donde la minería sostiene miles de empleos directos e indirectos y financia una parte importante del presupuesto fiscal, la solidez financiera de los contratistas no es solo un asunto privado. Un vacío en la cobertura de seguros puede traducirse, en la práctica, en despidos, quiebras de pequeñas empresas y disrupciones en cadenas de suministro que afectan a comunidades enteras en regiones mineras como Antofagasta, Atacama y Tarapacá.